Can Soccer Unify Spain? The Politics of Soccer and Spain’s National Identity

Ariel French '14European Studies

Ariel French ’14
European Studies

Can Soccer Unify Spain? The Politics of Soccer and Spain’s National Identity

by Ariel French

Abstract

Football in Spain is more than just a sport, or a leisurely activity; it is representative of the greater cultural climate of the country.  Football plays a role in many aspects of Spanish life, ranging from cultural differences, business, and publicity to politics. It is a sport so ingrained in Spanish culture that it played an important part in Spain’s history under Franco’s dictatorship. Football can be used as a weapon by politicians, those that advocate a Spain united culturally, and those wishing for more cultural autonomy. Regionalism and class stratification become synonymous with the rivalries of clubs such as Real Madrid and Barcelona and the clubs of Sevilla, Sevilla FC and Real Betis. Identity in Spain evolves along with the football culture. 

¿Puede el fútbol unificar a España? Las políticas del fútbol y la identidad nacional de España.

El fútbol en España es multifacético y el núcleo de la cultura en muchos aspectos. El culto del fútbol se refleja en el ocio, la identidad, la publicidad, la historia, los negocios y en la inmigración. Puede decirse que “El fútbol es el deporte político por excelencia al situarse en la encrucijada de cuestiones capitales como la pertenencia y la identidad” (González-Ramallal). El fútbol lleva mucho simbolismo en España, más notable en los conflictos de identidades regionales. En una España que puede dividirse, el fútbol es también una cualidad redentora. Es una fuente del orgullo y unidad, y también una representación de una mayor lucha. El deporte ha trascendido su función tradicional como dice Copetti:  “En España, el fútbol es más que un deporte: es una pasión de por  vida.  Algunos españoles piensan que este deporte es el centro del mundo” (Copetti).  El fútbol y la vida para algunos españoles son lo mismo, el latido del corazón de una sociedad.

El fútbol español puede analizarse por el estudio de las relaciones entre el fútbol y la vida española. El estudio de la cultura del fútbol abarca la  identidad personal y la identidad colectiva, como explicaré en esto ensayo.  El regionalismo se demuestra en la rivalidad de los clubes, particularmente, el clásico del Real Madrid y el Barcelona. El tema de las clases sociales se ejemplifica un buen ejemplo en los clubes de Sevilla, el Sevilla FC y  el Real Betis. Respecto a las culturas y las regiones de España hay los ejemplos de Athletic Bilbao en el país de vascos y Espanyol, el club de los inmigrantes en Barcelona. Históricamente, el fútbol en España ha sido de una naturaleza política, un resultado de las manipulaciones de Franco. Fuera del fútbol de los clubes, es la selección de España que con el éxito reciente ha ganado más importancia en el fútbol español. Como la selección nacional continúa sobresaliendo, nuevas preguntas de la unidad y la identidad colectiva de España se plantean, “puede pensarse en el fútbol como vehículo de expresión de la propia identidad o de la idiosincrasia de un determinado colectivo” (García-del-Barrio, y Pujol). La identidad personal y la identidad colectiva se hacen menos dispares.

El carácter trascendental del fútbol explica la razón por su destacado lugar cultural en un país diverso en la cultura como España. Este aspecto del fútbol es explicó en el artículo “El fútbol como práctica de identificación colectiva”:

El fútbol es una de las prácticas sociales de identificación colectiva más importantes, porque es un fenómeno que trasciende su condición de juego para convertirse en un hecho total- social, cultural, político y económico- y porque rompe con las fronteras de su origen como actividad de ocio (Carrión M.).

El fútbol ha crecido desde su introducción por parte de los ingleses en el siglo XIX en las minas de Andalucía para saturar cada aspecto de la vida española.  El fútbol es una manera de enviar un mensaje, si por llevar la camiseta del club favorito o en los fichajes de alto perfil de algunos futbolistas.

El sentimiento ambiguo de la unidad española está entrelazado con el fútbol. El argumento positivo para la identidad nacional es promovido de modo muy fuerte por los medios, particularmente en el campo de la publicidad. Los futbolistas son importantes portavoces, especialmente cuando juegan por el club de un televidente como forman una parte de la identidad de la persona:

 cabe la posibilidad obtener réditos políticos (y económicos, en el caso de la prensa deportiva) por el hecho de presentar en los diarios a ciertos individuos y grupos sociales que se sitúan en el nosotros (los nuestrosnuestra selección) frente a los otros, a ellos (González-Ramallal).

Figura 2- No solo jugamos bien al fútbol

Figura 2- No solo jugamos bien al fútbol

El mensaje de la unidad es muy destacado en muchos de los anuncios que usan a los jugadores de la selección de España. Por ejemplo, los anuncios de la compañía Movistar tienen “La roja” del equipo nacional en un frente unido con el eslogan “No solo jugamos bien al fútbol”. Este anuncio yuxtapone a los futbolistas con la gente de España y los jugadores aplauden a estos españoles. Es un mensaje que todos juntos somos grandes. Gracias a los logros de la selección nacional ellos son una imagen creíble de la identidad española. La selección es la luz en la oscuridad para mucha gente así aunque “España puede estar sufriendo la peor crisis económica en décadas…la reputación brilla como nunca antes gracias a sus futbolistas” (Winner). Algunos críticos opinan que el ruido sobre la selección nacional es como el tiempo de Franco, una distracción.  El fútbol como un medio político de la manipulación y la propaganda fue demostrado específicamente en la España de Franco. “El antiguo dictador, Francisco Franco, utilizó el deporte y los partidos para desviar la atención de los españoles, no pensar en los duros tiempos de la  dictadura (1938- 1973), caracterizados por inestabilidad y confusión” (Copetti). Actualmente, con la crisis económica, la obsesión de los medios con la selección puede parecer una táctica de distracción.

Antes del éxito impresionante de la selección española, el equipo nacional de España faltaba la importancia y pasión inspiradas por La Liga, la primera división de La Liga Nacional de Futbol Profesional (LFP). Por lo tanto, un aspecto de la identidad futbolística  es la preferencia por el club o de la selección nacional. Los clubes son una representación regional, “el club es la encarnación de la comunidad que lo rodea, y los dos siguen alimentándose el uno del otro, en un simbiosis altamente emotiva” (Ball). Las personas con enlaces especiales con zonas particulares tendrán una preferencia por un club que sobrepasa cualquier sentimiento por el equipo nacional. El equipo nacional puede verse como una entidad de motivación política, una mentira sobre el estado del sentimiento español, “La victoria al Copa Mundial ha puesto la bandera nacional con orgullo en exhibición en toda España. Sin embargo, para algunos- incluyendo vascos y catalanes- la bandera choca con sus aspiraciones para una mayor autonomía” (Oppenheimer). No es necesariamente el caso que no les guste la selección, pero que contradice sus ambiciones por más autonomía.  Un comentarista vasco, Joseba, en el artículo “Does Football Unite Spain?” declaró que “Los jugadores vascos como Xabi Alonso, en mi opinión, no deben jugar para España en señal de protesta” (Oppenheimer). A pesar de los sentimientos divididos, Xabi Alonso es uno de los futbolistas en el anuncio de Movistar y juega también por el club, Real Madrid. El hecho que el fútbol es un mercado muy lucrativo añade al escepticismo sentido por algunos al respecto Puede considerarse algo ingenuo como señalan García-del-Barrio, y Pujol:

El fútbol moderno se ha convertido en una de las principales industrias del entretenimiento; lo cual reclama, en opinión de algunos, un marco que haga prevalecer la lógica del mercado y donde los criterios comerciales y el valor mediático de los futbolistas se acepten como elementos conformadores de la industria (García-del-Barrio, y Pujol).

Es fácil que los detractores digan que Xabi juega para promoverse. Pero Xabi no es el primer futbolista en una posición incomoda entre la región y el estado. El entrenador y futbolista anterior del Barcelona, Pep Guardiola, estaba en una posición parecida. Al catalán le preguntaron “si estaba tan comprometido con la causa regional ¿Por qué no hacia un gesto y se negaba a jugar?” (Ball). No respondió a la pregunta pero “ningún catalán se ha negado nunca (públicamente) a jugar con España por motivos políticos” (Ball). La selección española y sus jugadores son muy polémicos por estas razones, como los jugadores con fuerte sentimiento regional todavía dejan a un lado sus preocupaciones para jugar por España.

El otro lado del debate, sin embargo, es que los jugadores como Xabi y Pep son buenos ejemplos de la unidad española en sus muestras de la solidaridad, que su participación con la selección se considera emblemática de una España unida.

Para entender la naturaleza politizada del fútbol español es importante examinar cómo el fútbol fue manipulado por el régimen Franquista. El fútbol ya era popular en el país antes el tiempo de Franco así que era el perfecto instrumento por las necesidades propagandísticas del régimen franquista:

La popularidad que comenzaba a tener el fútbol en España (medalla de plata de la «furia española» en las Olimpiadas de Amberes de 1920, inicio de la Liga española en 1929) constituyó una de las bases sobre las que se iban a asentar posteriormente algunos de los intereses propagandísticos de la política del Régimen Franquista que, a través de la prensa deportiva (el semanario Marca, luego diario, nace en 1938) y de las informaciones deportivas que aparecían en la prensa generalista, instrumentalizaba el fútbol a su medida (González-Ramallal).

El periódico, “Marca” es como la biblia del fútbol en España. Comenta en todo sobre el fútbol, una forma de la propaganda en la manera que prospera e influencia el fervor de los

fanáticos. El fútbol bajo Franco era elitista con Franco apoyando el Real Madrid “el símbolo de la España próspera y centralizada a la que aspiraba Franco” (Ball). Franco, impresionado por el entusiasmo de los vascos, fundó sus creencias sobre el fútbol en un estilo musculoso que se llamaba la Furia Española. Además de esta imagen del fútbol español de Franco, aplicó numerosas reglas a la Liga. Por ejemplo, los clubes no podían tener un nombre que no fuera castellano. Este esfuerzo para reprimir las culturas regionales podría ser un rasgo definitorio de la rivalidad entre los clubes. El mayor significado que los clubes tendrían está reflejó en los colores, escudos y banderas que reflejan las identidades regionales, pero especialmente por ejemplo, en el eslogan catalán del Barcelona, “més que un club”. “El FC Barcelona es más que un club para muchas personas del resto del estado español que vieron en el Barça un firme defensor de los derechos y las libertades democráticas” (Velez Cipriano). Por lo tanto, la cultura de los clubes es definida por el regionalismo.

Hay una familiaridad y un sentido de pertenecer a una familia debido al fútbol. La cultura de los clubes en España es un factor en la formación de la identidad local. Una persona en Barcelona puede ser un hincha del Barcelona o el Espanyol según el fondo. Con un catalán hay una tendencia natural para apoyar el Barça,  con un inmigrante de otra parte del país u otro país, Espanyol. Las camisetas y los colores de los clubes son una manera de expresar la identidad individual por los españoles:

Las identidades del equipo se expresan a través de los colores de la camiseta que, de esta manera, se convierte en el símbolo con el que se identifica el hincha y que, en algunos casos, sirve para identificarse por el mundo con orgullo sin par. Con los colores del equipo, el aficionado, el hincha o el fanático terminan por construir la identificación del nosotros incluyente: voy al estadio porque ahora jugamos. No voy a ver a mi equipo, voy a jugar con mi equipo” (Carrión M).

Los colores del club, en adición de representar la región, son responsables por el apodo del club en muchos casos. Barça es conocido como la blaugrana o azulgrana. “La importancia de los colores de los clubes en España se manifiesta en el hecho de que la prensa ha desarrollado un código de estilo que insiste en referirse a los equipos” (Ball). Otros clubes son conocidos por  razones diferentes. Atlético Madrid tiene el apodo de los colchoneros porque en la España de la posguerra los colchones estaban con franjas como la camiseta de Atlético Madrid. Todos estos factores forman parte de la identidad. Los himnos de los clubes son otro aspecto de la cultura. En el caso del Real Madrid el himno y el eslogan es el mismo, “¡Hala Madrid!” Este eslogan es repetido en el himno como una manera de decir no puedes escapar estas palabras. La “característica marcadamente uniforme de los himnos es el intento de describir en un par de exaltadas frases la seña de identidad del equipo, resultando en una serie de epítetos absurdamente” (Ball). Todos los aspectos de la cultura de los clubes son abrazados por las hinchas, es una manera de expresar la personalidad y juntarse con otros miembros de ‘la familia’.

Figura 3-  El comercialismo de la rivalidad

Figura 3- El comercialismo de la rivalidad

La conexión cercana de los clubes y las regiones hace que el regionalismo sea un aspecto inevitable de la cultura. El conflicto de regionalismo tiene su mayor batalla en el campo del fútbol. En los primeros días del fútbol español, estaba en el país vasco que el fútbol sobresalió. Se cambia cuando Franco y su régimen fascista trataron de centralizar el país, el fútbol incluido. El apoyo de Franco por el Real Madrid hizo que el club fuera del régimen. El Barcelona quiso desafiar la hegemonía por la derrota del Real Madrid. La rivalidad clásica de estos equipos todavía es un símbolo de esta batalla y una definitiva parte del juego:

 En la confrontación está la esencia del fútbol y la base de las identidades. El rival y la rivalidad son la vida misma del fútbol. En el primer caso, el rival, se debe señalar que la unanimidad no existe, porque como en la vida la alteridad es su condición de existencia. La confrontación o el encuentro entre los distintos es lo que le da la razón de existencia al fútbol y a cada uno de los rivales. El contrincante es la base fundamental de la existencia del fútbol, de allí que sea un espacio proclive a la alteridad. En la rivalidad existe un proceso histórico de  reconocimiento del otro (el rival), que toma fuerza mediante la expresión máxima de la confrontación: el clásico” (Carrión M).

El clásico entre el Real Madrid y el Barcelona es el mayor símbolo de la tema del regionalismo en fútbol español y es importante a la identidad de los hinchas de ambos clubes.  El nacionalismo se encuentra en esta rivalidad. Un comentarista en el tema explicó sobre el triunfo de la Copa Mundial:

El hecho que después la soldadura del silbido por el árbitro que Carles Puyol (el capitán del Barcelona) y Iker Casillas (el capitán del Real Madrid) abrazaron con euforia, no significado, a pesar de algunos argumentos, que una nueva era de resolver este problema. Después, Puyol agitó con orgullo la bandera catalana y Casillas la bandera española” (Oppenheimer).

Las identidades de las regiones autonomías son fuertes y continúan siendo el empuje de los clubes en La Liga.

Los conflictos del fútbol en España no son solamente una tema de regionalismo, sino de las clases sociales también. Un buen ejemplo son los clubes sevillanos del Sevilla FC y el Real Betis. Históricamente, el Sevilla es el club de los privilegiados y el Betis representa a los obreros. Otra vez, es una cuestión de los burgueses contra los clubes simbólicos de los otros reprimidos. El Radio Moscú dice sobre la rivalidad de los clubes Sevillanos que “El Sevilla, el equipo capitalista de la ciudad, ha pisoteado a su noble vecino proletario, el Betis, abusando del poder que les entregó el régimen fascista de Franco” (Ball). Las cuestiones de la rivalidad tienen sus orígenes en la era del franquismo.

Figura 4- El fútbol sevillano

Figura 4- El fútbol sevillano

El fútbol española es importante para la integración de los inmigrantes. El club el Espanyol en Barcelona es el mejor ejemplo de un club que construyó su identidad en la inmigración. De una perspectiva social, el fútbol da a los inmigrantes una oportunidad para ser parte de una comunidad. En Madrid hay las ligas del fútbol para los inmigrantes, particularmente los inmigrantes de la América Sur, la Asociación de Pueblos del Ecuador en Madrid (APEM) y la Liga de la Asociación Amistad son las más grandes. Participando en el fútbol es “para los inmigrados sudamericanos…un espacio no necesariamente formal para la “confraternización”, la “amistad” y la “unión”” (Muller y García Jerez). Los fichajes de los jugadores internacionales es otro aspecto del impacto del fútbol en la sociedad del estado, “a lo largo de estos años la presencia de jugadores no comunitarios en los clubes del fútbol español parece haberse transformando en una cuestión de Estado” (Araújo).  El tema de la inmigración como un resultado del fútbol es la manera en la que afecta las identidades en España. Es normal explicar el origen de los jugadores como catalán o vasco, pero con la el influjo de los extranjeros hay una nueva categoría como “la presencia de los jugadores extranjeros en los clubes de futbol español devela el carácter contingente, ambiguo y cambiante de los procesos identitarios” (Araújo). Algunos en favor de una identidad española unida tienen la opinión que la inmigración ayuda para consolidar una identidad singular, otros tienen miedo de esta consolidación y su efecto en la diversidad de la identidad española.

El fútbol, ante todo, es una forma del ocio. El fútbol es una actividad que compartir con los amigos y miembros de la familia. Es una actividad de la unión, un sentimiento compartido de pasión por la vida española. En todas las calles hay padres e hijos jugando al fútbol y “cuando hay un partido importante, como la Copa del Mundo, los bares, los restaurantes y los cafés se llenan completamente de gente” (Copetti). Más reciente, la selección española menos de 21 se convirtió en los campeones de Europa este año, y actualmente la selección española está en Brasil por la Copa Confederaciones. Los eventos futbolísticos tienen la mayoría de los telespectadores “…la retransmisión de eventos futbolísticos supuso un gran avance” (Gonzálz-Ramallal). En los días de los partidos, los estadios están inundados de la gente, y esta experiencia ha sido una parte clave de la vida social en España.

Figura 5- Una actividad de la familia

Figura 5- Una actividad de la familia

El fútbol es una parte de todos los aspectos de la vida española. La pregunta, entonces, ¿Puede el fútbol unificar a España?, es muy relevante. La respuesta es que es posible, s in embargo, el hecho que el fútbol español está construido a base de las rivalidades y las diferencias de sus clubes significan que un aspecto importante del fútbol es la división. Incluso con la selección española y su posición actual como un esfuerzo imbatible, la cultura de los clubes sigue siendo el factor dominante en el fútbol español y la formación de la identidad. Para resumir el tema usando el ejemplo de los catalanes:

Most Catalans are Catalanists, which is something rather different from pro-independence: they love Catalonia more than they love Spain, but they don’t hate Spain. The same happens with the Spanish team: they support the squad, but they are not prepared to put the Spanish team before Barça, for example. It has always been like that (Oppenheimer).

El fútbol puede unificar a España, pero no en una manera convencional, sino en la manera que la mayoría de los españoles pueden estar de acuerdo que su identidad consta de muchas identidades y que el fútbol es la mejor expresión de la diversidad.

Obras citadas

Araújo, Sandra G. “Fútbol y migraciones. La sentencia Bosman en el proceso de construcción de la Europa comunitaria (crónicas desde España).” Migraciones Internacionales (2002):1:3.

Ball, Phil. “Morbo: La historia del fútbol español.” T&B Editores. Madrid, España, 2010. Impreso.

Carrion M, Fernando. “El fútbol como práctica de identificación colectiva.” (2012) Web.

Copetti, Rodrigo. “La importancia social del fútbol.” Cuaderno de Tercero. N.p., n.d. Web. 3 May 2013. <http://cuaderno3.wordpress.com/2012/02/04/la-importancia-social-del-futbol-3/> (2012) Web.

García- del- Barrio, Pedro and Pujol, Francesc. “El papel del fútbol en la sociedad actual.

Fútbol: ocio y negocio.” Revista Empresa y Humanismo XI (2007):89-108. Web.

Gonzáles-Ramallal, Manuel E. “La identidad contada: la información deportiva en torno a la selección española de fútbol.” Universidad de la Laguna, España. 2008. Web

Muller, Julianne and García Jerez, Adolfo. “El otro fútbol: prácticas y discursos acerca del fútbol como motor de integración social de los inmigrantes en España.” Etnográfica 17(1) (2013):121-143. 2013. Web.  

Oppenheimer, Walter. “BBC News – Viewpoint: Does football unite Spain?.” BBC – Homepage. N.p., n.d. Web. 15 Apr. 2013. <http://www.bbc.co.uk/news/10610414>

Velez Cipriano, Iván. “Fútbol y memoria histórica.” Cuadernos del Fútbol. 2010. Web.

Winner, David. “How Football Continues to Influence Spanish and Italian Politics”. The  World Today (2012): 68:7. Web.